La inteligencia artificial dejó de ser solamente una tecnología desarrollada por algunas empresas especializadas. En pocos años se convirtió en un asunto estratégico para gobiernos, empresas, universidades y países que buscan mantener su capacidad de competir en una economía cada vez más digital.
Estados Unidos y China concentran buena parte de la inversión, la investigación y el desarrollo de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados. Europa, Asia y otros países también están aumentando sus capacidades para no depender completamente de tecnologías desarrolladas en otros mercados.
Pero esta carrera no significa exactamente que todos los países tengan que construir su propio modelo de inteligencia artificial desde cero. Para países como Perú, la pregunta puede ser diferente: ¿cómo aprovechar la inteligencia artificial para desarrollar capacidades, mejorar servicios y generar nuevas oportunidades sin quedar completamente dependientes de otros?
La competencia mundial por la IA no se limita a quién desarrolla el mejor chatbot. También incluye chips, centros de datos, energía, talento, investigación, datos, empresas y capacidad de los gobiernos para utilizar esta tecnología.
Estados Unidos y China concentran buena parte de la carrera
El mapa mundial de la inteligencia artificial está marcado actualmente por una fuerte competencia entre Estados Unidos y China.
El AI Index 2026 de Stanford señala que los modelos desarrollados en ambos países han intercambiado posiciones en diferentes evaluaciones de rendimiento desde 2025. Al mismo tiempo, Estados Unidos mantiene una ventaja importante en inversión privada y en la producción de modelos destacados, mientras China presenta una fuerte posición en publicaciones científicas, citas, patentes y robótica industrial.
Esto muestra algo importante: la inteligencia artificial no depende de una sola tecnología. Es el resultado de combinar investigación, infraestructura, capital, talento, datos y capacidad empresarial.
Tener acceso a herramientas de IA es solo una parte de la capacidad tecnológica de un país.
La infraestructura también se convirtió en una ventaja
Detrás de cada consulta realizada a un sistema de inteligencia artificial existe una infraestructura tecnológica que muchas veces pasa desapercibida.
Los modelos avanzados necesitan enormes cantidades de capacidad de procesamiento. Esto requiere chips especializados, centros de datos, redes de comunicaciones y grandes cantidades de energía.
Según el AI Index 2026 , la capacidad mundial de cómputo destinada a IA continuó creciendo rápidamente y Estados Unidos concentra una parte importante de los centros de datos utilizados para estas tecnologías.
Por eso, la discusión sobre inteligencia artificial también está empezando a relacionarse con temas que tradicionalmente parecían pertenecer a otros sectores: energía, infraestructura digital, semiconductores, agua, conectividad y seguridad.
¿Y dónde queda Perú?
Perú no compite actualmente con Estados Unidos o China en la construcción de los modelos de inteligencia artificial más avanzados. Pero plantear la discusión de esa manera puede llevar a una conclusión equivocada.
Un país no necesita desarrollar todas las tecnologías que utiliza para beneficiarse de ellas. Lo importante es construir las capacidades necesarias para utilizarlas de manera estratégica, desarrollar soluciones propias cuando exista una oportunidad y evitar dependencias que puedan convertirse en una limitación.
En ese sentido, el reto peruano tiene varias dimensiones: formar talento, mejorar la calidad de los datos, modernizar los servicios públicos, impulsar la innovación, facilitar la adopción empresarial y establecer reglas que permitan utilizar la IA de manera segura y responsable.
Perú ya tiene una estrategia nacional para la IA
Este proceso ya cuenta con una hoja de ruta nacional. En abril de 2026 se aprobó la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030 (ENIA) , que busca ordenar y articular las intervenciones del Estado relacionadas con el desarrollo y la gestión de la inteligencia artificial.
La estrategia plantea objetivos relacionados con la gobernanza de la IA, el fortalecimiento del talento humano, la adopción estratégica de esta tecnología y la cooperación internacional, incluyendo el impulso a la innovación y el emprendimiento.
Esto significa que la discusión sobre IA en Perú ya no se limita a si las personas utilizan ChatGPT, Gemini u otras herramientas. También incluye cómo el país puede desarrollar capacidades propias alrededor de estas tecnologías.
Las empresas peruanas también están empezando a invertir
El sector privado ofrece otra señal interesante. Un estudio de EY Perú publicado en agosto de 2026 encontró que el 85 % de las organizaciones peruanas consultadas aumentó durante el último año su presupuesto destinado a datos e inteligencia artificial. Además, el 93 % señaló que espera continuar incrementándolo durante el siguiente año.
Estos datos no significan que todas las empresas estén utilizando IA de la misma manera ni que la inversión se traduzca automáticamente en mejores resultados. Sí muestran, sin embargo, que la tecnología empieza a ser considerada una capacidad estratégica dentro de las organizaciones.
de las organizaciones peruanas consultadas por EY reportó un aumento de su presupuesto para datos e inteligencia artificial durante el último año.
La oportunidad puede estar en los problemas que Perú conoce mejor
Una de las posibilidades más interesantes para países que no están en el centro de la carrera mundial por los grandes modelos es desarrollar soluciones para problemas concretos.
Agricultura, minería, salud, educación, transporte, turismo, gestión pública, servicios financieros y pequeñas empresas son algunos de los ámbitos donde la IA puede utilizarse para analizar información, automatizar tareas o facilitar el acceso a determinados servicios.
En estos casos, la ventaja no necesariamente está en crear un modelo más grande que los existentes. Puede estar en conocer mejor el problema, disponer de datos útiles, entender el contexto local y desarrollar una solución que realmente funcione para las personas que la van a utilizar.
El talento será tan importante como la tecnología
Otro de los puntos centrales de esta nueva competencia es el talento.
Tener acceso a herramientas avanzadas no garantiza que una organización o un país sepa aprovecharlas. Se necesitan profesionales capaces de trabajar con datos, tecnología, seguridad, programación y también especialistas de cada sector capaces de identificar dónde la IA realmente puede aportar valor.
Por eso, la formación en inteligencia artificial no debería limitarse a quienes estudian informática. Abogados, médicos, profesores, ingenieros, periodistas, administradores y otros profesionales también necesitarán comprender cómo funcionan estas herramientas y cuáles son sus límites.
No todo consiste en ganar la carrera
La expresión "carrera por la inteligencia artificial" puede dar la impresión de que solamente existe una posición ganadora. En realidad, el desarrollo de esta tecnología es mucho más complejo.
Un país puede destacar en investigación, otro en fabricación de chips, otro en aplicaciones industriales y otro en determinadas soluciones digitales. Incluso países con menor capacidad tecnológica pueden encontrar oportunidades en sectores específicos si desarrollan el talento, los datos y las condiciones necesarias.
Para Perú, la cuestión fundamental no parece ser intentar reproducir exactamente el modelo de las grandes potencias tecnológicas, sino identificar en qué áreas puede construir capacidades propias y cómo utilizar las tecnologías existentes para resolver problemas nacionales.
La pregunta para Perú es otra
Más que preguntarnos si Perú puede competir directamente con las grandes potencias tecnológicas, conviene preguntarnos en qué sectores podemos utilizar la IA para producir más, ofrecer mejores servicios, crear nuevas empresas y desarrollar conocimiento propio.
Una carrera que recién está comenzando
La inteligencia artificial todavía se encuentra en una etapa de rápida evolución. Los modelos cambian, aparecen nuevas herramientas y los costos de utilización continúan modificándose.
Eso significa que las posiciones actuales tampoco tienen por qué permanecer iguales durante los próximos años. Nuevas empresas, países y tecnologías pueden modificar el equilibrio existente.
Para Perú, esta etapa representa una oportunidad para acelerar el desarrollo de capacidades antes de que muchas de estas tecnologías se conviertan en una parte completamente integrada de la economía.
La carrera mundial por la IA continuará, pero sus efectos no se quedarán en los laboratorios de Silicon Valley, China o Europa. También llegarán a nuestras empresas, universidades, instituciones públicas y hogares.
Participa
¿En qué sector crees que la inteligencia artificial puede generar mayores oportunidades para el Perú? ¿Educación, empresas, salud, agricultura, gobierno o emprendimiento?
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Stanford Institute for Human-Centered Artificial Intelligence, AI Index Report 2026
Presidencia del Consejo de Ministros, Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030
EY Perú, Chief Data Officer Study 2026