Muchas aplicaciones necesitan acceder a funciones del celular para funcionar correctamente. El problema aparece cuando concedemos permisos sin revisar para qué sirven o si realmente son necesarios. Una comprobación rápida puede ayudar a limitar el acceso a nuestra información personal.
Cuando instalamos una aplicación, es habitual que aparezcan solicitudes para acceder a la cámara, el micrófono, los contactos, las fotografías o la ubicación. En muchos casos, estos permisos tienen una finalidad legítima: una aplicación de videollamadas necesita utilizar la cámara, mientras que un servicio de mapas requiere conocer dónde nos encontramos para ofrecer indicaciones.
Sin embargo, no todas las solicitudes son igual de necesarias. Una aplicación para editar fotografías puede necesitar acceso a las imágenes que queremos modificar, pero eso no significa que requiera conocer nuestra ubicación en todo momento. La clave está en evaluar cada permiso según la función que cumple la aplicación.
Un estudio publicado por Kaspersky el 5 de octubre de 2026 muestra que revisar estos ajustes todavía no es un hábito extendido. Según la investigación, apenas el 20 % de las personas encuestadas revisa los permisos y las configuraciones de privacidad de las aplicaciones de su celular, frente al 77 % que mantiene actualizado su smartphone y el 73 % que elimina aplicaciones que ya no utiliza.
La encuesta fue realizada en marzo de 2026 por el Centro de Investigación de Mercado de Kaspersky e incluyó a 7.200 personas de 18 países. Perú no figura entre los países participantes, por lo que estos porcentajes no deben interpretarse como una medición específica de los hábitos de los usuarios peruanos. Aun así, el estudio pone sobre la mesa una práctica que cualquier usuario puede incorporar a su rutina digital: revisar qué información comparte desde su teléfono.
La idea central: no se trata de negar todos los permisos, sino de conceder únicamente los que una aplicación necesita para cumplir su función y revisar periódicamente los accesos que ya hemos autorizado.
¿Qué información pueden consultar las aplicaciones?
Los permisos permiten que una aplicación utilice determinadas funciones del teléfono o acceda a ciertos datos. Según el sistema operativo y la versión del dispositivo, es posible autorizar, limitar o retirar estos accesos desde la configuración del celular.
Algunos de los permisos que conviene revisar con mayor atención son los siguientes:
Ubicación: permite conocer dónde se encuentra el dispositivo. Es útil para aplicaciones de mapas, transporte o entrega de pedidos, pero no todas necesitan acceder a la ubicación cuando no las estamos utilizando.
Cámara y micrófono: permiten tomar fotografías, grabar videos o registrar audio. Son necesarios para videollamadas y algunas redes sociales, aunque conviene comprobar qué aplicaciones tienen acceso a estas funciones.
Contactos: permite consultar la agenda del teléfono. Puede facilitar la búsqueda de personas conocidas en una aplicación de mensajería, pero no siempre es imprescindible para utilizar otros servicios.
Fotografías y archivos: algunas aplicaciones necesitan acceder a imágenes o documentos para editarlos, adjuntarlos o compartirlos. Cuando el sistema lo permite, es preferible seleccionar únicamente los archivos necesarios en lugar de conceder acceso más amplio.
Calendario y otros datos: pueden contener información sobre reuniones, actividades y asuntos personales. Antes de autorizar el acceso, conviene comprobar si existe una función concreta que lo justifique.
Es importante recordar que un permiso no demuestra por sí solo que una aplicación esté haciendo un uso indebido de los datos. Lo que permite es habilitar determinado acceso; revisar su necesidad ayuda a reducir la información que compartimos sin una razón clara.
Cómo revisar los permisos de las aplicaciones en Android
En los teléfonos Android, los nombres de los menús pueden variar según la marca, la versión del sistema y la personalización del fabricante. No obstante, existen dos formas habituales de revisar los accesos: entrar en la configuración de una aplicación específica o consultar los permisos agrupados por tipo.
Opción 1: revisar una aplicación concreta
Si quieres comprobar qué permisos tiene una aplicación instalada, sigue estos pasos generales:
- Abre Ajustes o Configuración en tu teléfono.
- Entra en Aplicaciones y selecciona la aplicación que quieres revisar.
- Busca la sección Permisos.
- Comprueba qué accesos están permitidos y cuáles están denegados.
- Selecciona el permiso que deseas modificar y elige una opción adecuada, según las alternativas disponibles en tu dispositivo.
En el caso de la ubicación, algunos teléfonos permiten elegir entre autorizar el acceso solo mientras se utiliza la aplicación, permitirlo de forma permanente cuando corresponda, preguntar cada vez o denegarlo. Las opciones exactas dependen del permiso y de la versión de Android.
Opción 2: consultar los permisos por categoría
También puedes revisar qué aplicaciones tienen acceso a una función específica. Para hacerlo, entra en Ajustes y busca una sección denominada Privacidad, Seguridad y privacidad o Administrador de permisos. Desde allí, selecciona categorías como ubicación, cámara, micrófono o contactos para consultar las aplicaciones autorizadas.
En versiones compatibles de Android, el Panel de privacidad permite consultar qué aplicaciones han utilizado determinados permisos y cuándo lo hicieron. Según la versión del sistema, el historial disponible puede abarcar las últimas 24 horas o los últimos siete días.
Esta revisión resulta especialmente útil para detectar aplicaciones que conservan accesos que ya no parecen necesarios. Si tienes dudas sobre un permiso, puedes retirarlo y comprobar si la aplicación sigue funcionando como esperas.
Cómo revisar los permisos en un iPhone
Los usuarios de iPhone también pueden controlar qué información comparten con las aplicaciones. Apple concentra buena parte de estas opciones en el apartado Privacidad y seguridad de la configuración del dispositivo.
Para revisar los accesos, sigue estos pasos:
- Abre Configuración en el iPhone.
- Entra en Privacidad y seguridad.
- Selecciona una categoría, como Localización, Contactos, Fotos, Micrófono o Cámara.
- Revisa qué aplicaciones aparecen en la lista y qué accesos tienen autorizados.
- Modifica los permisos que no consideres necesarios.
Para la ubicación, puedes ajustar el acceso de cada aplicación según las opciones disponibles. En determinados casos, también es posible desactivar la ubicación precisa cuando el servicio no necesita conocer el punto exacto en el que te encuentras.
Otra función útil es el Reporte de privacidad de las apps, disponible en versiones compatibles de iOS. Este reporte permite consultar cómo utilizan las aplicaciones los permisos concedidos y ofrece información sobre su actividad de red. Para utilizarlo, revisa las opciones de privacidad del dispositivo y activa el reporte si está disponible.
Los nombres y la ubicación de algunas opciones pueden cambiar según la versión de iOS. Si no encuentras una función, puedes utilizar el buscador de Configuración o consultar la guía oficial correspondiente a tu versión del sistema.
¿Qué permisos conviene limitar?
No existe una regla única para todas las aplicaciones. Un servicio de navegación necesita utilizar la ubicación para ofrecer indicaciones, mientras que una aplicación de edición de imágenes puede necesitar acceder a las fotografías que deseas modificar. Lo recomendable es valorar cada solicitud en función de la tarea que quieres realizar.
Antes de aceptar un permiso, puedes hacerte tres preguntas: ¿qué función necesita este acceso?, ¿puedo utilizar la aplicación sin concederlo? y ¿es razonable que necesite esa información para el servicio que ofrece?
Por ejemplo, si una aplicación de linterna solicita acceso a tus contactos o a tu calendario sin explicar una función que lo justifique, es razonable detenerse a revisar la solicitud. Lo mismo ocurre cuando una aplicación necesita conocer tu ubicación permanente, aunque solo la utilizas para una tarea puntual.
Si el permiso es necesario solo en determinados momentos, elige una autorización temporal cuando el sistema la ofrezca. Si lo deniegas y una función deja de operar, puedes reconsiderar el acceso después de verificar para qué se necesita.
Una regla práctica para proteger tu privacidad
Si no encuentras una razón clara para que una aplicación acceda a un dato o una función del teléfono, no concedas el permiso automáticamente. Revisa su utilidad, consulta la información del desarrollador y decide si el acceso es realmente necesario.
Cinco hábitos para proteger mejor tu información
1. Revisa los permisos de forma periódica. Dedica unos minutos cada mes a comprobar qué aplicaciones pueden acceder a tu ubicación, cámara, micrófono, contactos y fotografías. No es necesario esperar a detectar un problema para hacerlo.
2. Elimina las aplicaciones que ya no utilizas. Desinstalar una aplicación innecesaria reduce la cantidad de programas instalados y evita mantener accesos que ya no necesitas. Antes de eliminarla, revisa si tienes información importante guardada en ella.
3. Mantén actualizado el sistema operativo. Instala las actualizaciones disponibles para tu teléfono y tus aplicaciones desde los canales oficiales. Las actualizaciones pueden incorporar correcciones de seguridad y mejoras de funcionamiento.
4. Desconfía de solicitudes que no tienen sentido. Si una aplicación insiste en obtener un permiso que parece ajeno a su función, comprueba quién la desarrolló, qué opiniones tiene y si existe una alternativa más confiable. No necesitas aceptar todas las solicitudes para seguir utilizando el celular.
5. Comprueba qué información compartes con cada servicio. Además de los permisos del sistema, revisa la configuración de privacidad dentro de las propias aplicaciones. Algunos servicios permiten ajustar la personalización, el seguimiento publicitario o la información que se comparte con terceros.
¿Revisar los permisos garantiza que tus datos estén protegidos?
No. Controlar los permisos es una medida útil, pero no elimina todos los riesgos de privacidad y seguridad. Una aplicación puede recopilar información que el usuario introduce directamente, utilizar datos asociados a su cuenta o compartir información de acuerdo con sus condiciones de servicio. Por eso también conviene leer las políticas de privacidad, limitar los datos que proporcionamos y descargar aplicaciones de fuentes confiables.
Del mismo modo, conceder un permiso no significa necesariamente que la aplicación esté utilizando la información de forma indebida. La evaluación debe considerar la función solicitada, la explicación que ofrece el desarrollador y las opciones de control disponibles en el dispositivo.
La privacidad digital depende de varias medidas complementarias: mantener el teléfono actualizado, utilizar métodos de bloqueo seguros, desconfiar de enlaces sospechosos, evitar instalar aplicaciones de origen dudoso y revisar qué información compartimos.
El estudio de Kaspersky muestra que revisar los permisos sigue siendo una práctica menos habitual que otras tareas de mantenimiento del celular. Incorporar esta comprobación a nuestra rutina permite tomar decisiones más conscientes sobre la información personal y reducir los accesos que no necesitamos.
Tu celular contiene mucho más que aplicaciones. También guarda conversaciones, fotografías, ubicaciones y otros datos personales. Revisar los permisos es una forma sencilla de decidir qué información compartes y con quién.
Kaspersky. “8 de cada 10 usuarios no revisan los permisos de privacidad de sus apps del celular”.
Google. Ayuda de Android.
Apple. Manual de uso del iPhone.