Marte pudo haber tenido una historia del agua mucho más compleja de lo que muestran las imágenes de su superficie actual. Un nuevo estudio basado en observaciones del rover Perseverance de la NASA encontró evidencias de que una zona del cráter Jezero estuvo expuesta a varios episodios de actividad relacionada con el agua.
Los investigadores identificaron señales de antiguos lagos, aguas subterráneas y, posteriormente, circulación de agua caliente bajo la superficie. El hallazgo ayuda a reconstruir cómo cambió el ambiente marciano hace miles de millones de años y aporta nuevas pistas sobre las condiciones que pudieron existir en el planeta durante su pasado.
El estudio fue publicado en septiembre de 2026 en la revista Communications Earth & Environment y se basa en los datos obtenidos por Perseverance en una zona conocida como Margin Unit, ubicada en el borde interior del cráter Jezero.
Una zona que no era exactamente como los científicos esperaban
Cuando Perseverance llegó a la zona del Margin Unit en 2023, los investigadores esperaban encontrar principalmente rocas sedimentarias asociadas con el antiguo lago que alguna vez ocupó parte del cráter.
Las observaciones realizadas desde órbita habían mostrado además señales importantes de minerales de carbonato. En la Tierra, este tipo de minerales puede formarse en ambientes de aguas poco profundas, incluidos lagos y mares.
Sin embargo, el rover encontró algo diferente: gran parte de las rocas de esta zona eran ígneas, es decir, rocas que se formaron a partir de magma o actividad volcánica.
Tres momentos diferentes de interacción con el agua
Los investigadores encontraron evidencias de que las rocas del Margin Unit estuvieron en contacto con agua en al menos tres ocasiones diferentes. Cada episodio dejó modificaciones químicas y minerales que todavía pueden detectarse en las rocas.
Primero llegaron las aguas subterráneas
El primer episodio identificado habría ocurrido cuando aguas subterráneas ricas en dióxido de carbono reaccionaron con un mineral llamado olivino.
Esta interacción produjo carbonatos que quedaron acumulados dentro de fracturas de las rocas. Con el paso del tiempo, el material que rodeaba esas estructuras se erosionó y dejó expuestas algunas de esas antiguas fracturas.
Después estuvo el antiguo lago
Un segundo episodio de interacción con el agua podría estar relacionado con el lago que existió en el cráter Jezero.
Esta etapa es especialmente interesante porque los ambientes acuáticos antiguos son uno de los principales objetivos de la exploración de Marte. El agua líquida es uno de los factores fundamentales que los científicos consideran al estudiar si determinadas regiones pudieron haber ofrecido condiciones habitables en el pasado.
Esto no significa que se haya encontrado vida. Significa que las rocas conservan información sobre ambientes que pudieron haber sido relevantes para la habitabilidad.
Finalmente apareció agua caliente
La tercera etapa identificada fue diferente. En una zona del Margin Unit, Perseverance encontró vetas minerales de aproximadamente 25 centímetros de espesor.
Entre los minerales identificados se encuentra la fluorita, cuya presencia es una señal importante porque este mineral suele formarse cuando agua caliente circula a través de rocas volcánicas.
Esto indica que la historia del agua en esta región no terminó con el antiguo lago. En algún momento posterior también existió circulación de agua caliente bajo la superficie.
¿Por qué este descubrimiento es importante?
Una de las principales razones es que permite reconstruir una historia ambiental mucho más dinámica.
Marte no habría pasado simplemente de tener agua a convertirse en el planeta frío y seco que conocemos actualmente. Las evidencias encontradas muestran que diferentes sistemas de agua pudieron actuar en distintos momentos y bajo condiciones diferentes.
Las rocas funcionan en este caso como una especie de registro geológico. Sus minerales conservan las huellas de los procesos que ocurrieron mucho tiempo después de que desaparecieran las condiciones que los produjeron.
El agua también importa en la búsqueda de vida
La investigación tiene además una relación directa con una de las grandes preguntas de la exploración de Marte: ¿pudo existir vida en el planeta en algún momento de su historia?
Los científicos no encontraron organismos ni una prueba de vida en este estudio. Lo que encontraron fueron evidencias de diferentes ambientes relacionados con el agua y minerales capaces de conservar información sobre esas condiciones.
En la Tierra, determinadas reacciones entre agua y rocas pueden producir compuestos que sirven como fuentes de energía para algunos microorganismos. Por eso, estudiar las interacciones entre agua y minerales en Marte ayuda también a identificar lugares que pudieron ser potencialmente habitables.
Perseverance sigue reconstruyendo el pasado de Marte
Para obtener estos datos, el rover utilizó entre otros instrumentos SuperCam, instalado en su mástil. Este instrumento permite estudiar la composición de las rocas mediante el análisis de la luz que producen después de ser impactadas por un láser.
Perseverance analizó más de 185 objetivos rocosos dentro del Margin Unit. La información obtenida permitió a los investigadores comparar la composición de diferentes zonas y reconstruir la secuencia de interacciones con el agua.
El equipo puede establecer el orden de los diferentes episodios, aunque todavía no puede determinar con precisión la edad de cada uno de ellos.
Un planeta que todavía tiene mucho que contar
Cada nuevo descubrimiento de Perseverance modifica una parte de la imagen que tenemos de Marte. Las evidencias encontradas en Jezero muestran que el pasado del planeta fue más dinámico y complejo de lo que podría sugerir su superficie actual.
Para los científicos, comprender esa evolución es importante no solamente para conocer la historia geológica de Marte. También permite estudiar cómo cambian los planetas, cómo desaparecen determinados ambientes y cuáles son las condiciones que pueden favorecer la aparición y conservación de señales de vida.
Marte sigue siendo, en ese sentido, mucho más que un mundo vecino. Es también un laboratorio natural que permite estudiar cómo pudo cambiar un planeta que alguna vez tuvo agua y condiciones muy diferentes a las actuales.
Fuentes
— NASA Jet Propulsion Laboratory
— NASA Discovery Reveals Complex Water Systems on Early Mars